La confianza

IMG_4142Cada uno de nosotros tiene cualidades que nos hacen únicos y que podemos sacarles el mayor jugo posible para lograr nuestras metas, solo se debe tener confianza en sí mismo.

Cuántas veces no te has frenado al momento de planear un proyecto porque comienzas a auto anularte con planteamientos como: yo no tengo la capacidad para hacerlo o hay personas mejores que yo. Seguramente habrá personas más aventajadas pero todos han estado en el mismo punto que tú. Grandes genios de la historia o incluso no tan brillantes, pero si exitosos, como compañeros que tuviste en la escuela.

Parte de su éxito, se debe a la confianza que se han tenido a sí mismos una vez han identificado sus fortalezas. En mi caso, vine muy tarde a reconocer mis fortalezas y sobre todo a generar realmente auto confianza por un hecho que ha marcado mi vida y ha sido el motor de todos los proyectos que he iniciado. Como ya les he compartido, provengo de una familia campesina y toda mi infancia y adolescencia la viví en el campo. Pese a que considero que éste es fuente de riqueza, en un país como Colombia, las condiciones no son las mejores para las zonas rurales y hacen que desarrollarse profesionalmente sea muy difícil.

En general, las personas crecen en una ambiente poco inspirador y la gran mayoría limita su futuro. Por el contrario, yo siempre me caractericé por ver un futuro diferente a lo que veía a mi alrededor (Ver la atracción), tal vez influenciado por mi tía, a quien le debo parte de mis valores e identificaba hechos que me parecían diferenciales de desarrollo como es el recuerdo de un primo que siempre llevaba un libro en la mano y de quien seguramente heredé el gusto por la lectura e incluso la música, porque él tocaba la guitarra y la bandola. Hoy soy un frustrado estudiante de guitarra.

Cuando terminé el colegio, no tenía definida la carrera a la que me dedicaría y estuve un año junto a mis padres hasta que llegó el momento de tomar decisiones relevantes para mi vida. Les indiqué a mis padres que me iba de casa para una ciudad cercana, donde posiblemente, tendría mejores posibilidades de obtener mis logros que había visualizado y recibí de parte de mi padre la siguiente pregunta ¿Qué va a hacer allá?

Así inició el empoderamiento de mi vida. Con dificultades logré iniciar mis estudios de pregrado y poco a poco mi vida se fue transformando, hasta que obtuve mi primer empleo en una empresa de gran prestigio en el país. Casi cuatro años después de la pregunta de mi padre, me quedé sin trabajo y reunidos con mi familia conversábamos sobre el tema cuando escuché las siguientes palabras de parte de mi padre: ¡Mijo¡ Yo estoy preocupado. A lo que le respondí: Padre, tranquilo que yo saldré a delante. Las siguientes palabras que oí, han sido un factor motivador durante el resto de mi vida y me han llenado de mucho orgullo personal. “Mijo, no estoy preocupado por usted. Yo sé que usted saldrá adelante. Estoy preocupado es por sus hermanas que aún tienen camino por recorrer”.

En esos 4 años, logré alcanzar grandes hitos personales entre ellos haber hecho cambiar la visión que mi padre tenía de sobre mí. Logré generarle la confianza de que mis ideas tenían sentido pero también logré entender para mí que tenía todas las capacidad para hacer lo que yo deseaba y que los límites no existen.

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