La duda

chess-79638_1280La vida, a veces, nos pone en encrucijadas y la duda nos inunda para acrecentar miedos que nos impiden tomar decisiones o nos enceguecen, haciéndonos asumir equivocaciones.

Este blog tiene mucho de especial. Tiene un ingrediente que nos hace felices y es ayudar a la gente, pero el de hoy, me aporta mucho más y espero que sea igual para ustedes porque lo hago por solicitud de una de mis lectoras, a quien agradezco tomarse su tiempo para leer mi blog.

Si no todos, una inmensa mayoría hemos vivido la ilusión de un amor al que le aportamos mucho en tiempo, esfuerzo y cariño. La ilusión se hace más grande, en la medida que la relación es más duradera y se comienzan a trazar metas conjuntas para el resto de la vida. En algunas relaciones, se ha llegado hasta estos niveles pese a que pareciera una relación sostenida por solo uno de ellos. Quien más cede, el que más se esfuerza por hacer feliz al otro. Porque es cierto, cuando se tiene una relación, no siempre se encuentra a la pareja tal cual se la imaginaba, pero si ves algo de futuro en ella, se hacen en esfuerzos.

Llega entonces el momento de tomar decisiones afectivas, y aquí, retomo mi blog sobre la coherencia. La decisión que debo tomar debe estar alineada con lo que deseo para mí. ¿Qué espero en el futuro de esta relación? ¿Será que, lo que conozco, puede colmar las expectativas de mis metas?

Si la respuesta es no. Claramente, no es la relación que debes continuar alimentando porque no te va a portar para ser feliz. No puedes sacrificar ningún proyecto propio por quien no te ayudará a conseguir parte de tu felicidad. Sencillamente, no es la persona indicada, aunque tenga cualidades incalculables, pero ellas no se alienan con tus proyectos. Ya te aportó lo que tenía para darte y tú le aportaste lo que tenías para dar a esa persona.

Ahora, si han compartido varios años juntos, tienes la experiencia sobre cómo se comportará la persona, y aunque algunos dirán que es relativo, la mía me indica que no habrán grandes cambios en el futuro, por lo que dar una segunda oportunidad, me parece la menos aconsejable. Si lo analizas, ya se las has dado muchas veces.

Gabriel García Márquez dijo alguna vez: “Ninguna persona merece tus lágrimas, y quien se las merezca no te hará llorar.”

Retomando, mi lectora me cuenta que un extraño le hizo analizar sobre su tristeza y le recomendó hacer lo que escribí sobre la atracción. Hizo un documento donde plasmaba el hombre ideal y al parecer, ya hizo efecto. Una persona, que no como ya dije, no siempre es como la imaginas, especialmente por su físico (Aclaro que la lectora indicó no haber incluido en el escrito nada sobre el físico de la persona). En todo caso, quien apareció, está aportando ese aspecto que no logró colmar su relación anterior y ahora está inmersa en la duda. Por un lado, su anterior novio pidiendo una segunda oportunidad y por el otro, una persona que le ha alimentado la esperanza de tener el esposo, si no ideal (imaginado), si con el que ve crecer sus proyectos.

Mi consejo es no dar la segunda oportunidad y dejarte consentir de los regalos que la vida te está enviando. De dar una oportunidad a quien si está pensando en ti. Esto no garantiza que hayas encontrado a la persona correcta y solo podrás saberlo, conociéndolo.

Para mi lectora,  , le envío muchos deseos de felicidad y espero que mis palabras ayuden a aclarar su mente y que independiente de la decisión que tome,  solo espero su felicidad.

¿Ustedes que opinan? ¿Cuál es su experiencia al respecto?

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