La toxicidad

Decisión
Decisión entre si o no

Nuestra mente es un disco que va almacenado todo lo que nuestro cuerpo percibe por los cinco sentidos. Con lo que más almacenemos en él, así se reflejará nuestra actitud día a día.

Somos seres activamente sociales y difícilmente habrá un ser que no interactúe con otros seres, así sea en persona o a través de nuevos medios que la tecnología, hoy permite. Este último caso, es el más común de todos en la sociedad actual porque por medio del Internet, accedemos a más información de la que una persona puede procesar.

La información que se recibe puede ser muy buena o por el contrario puede llegar a ser tóxica y que con seguridad, ésta última, es la que más fácil se adhiere en nuestra actitud. Sí, porque se trata de cómo a sumir las dificultades que vemos o sentimos a nuestro alrededor.

Si día a día, te relacionas con personas con una forma negativa de ver la vida, es muy seguro que tú también comiences a verla de igual forma. Incluso, tu manera de expresarte, termina siendo parecida a esas otras personas.

De otra parte, todo aquello que percibes como malas experiencias, un ambiente ruidoso o caótico, noticias negativas, se van acumulando en tu mente y pueden ocasionar trastornos de ansiedad o de temor. La mayoría de veces son situaciones que no son de tu responsabilidad y terminas involucrándote en ellas porque se quedan dando vueltas en tu cabeza sin tener solución.

Por eso es importante desprenderse de todas estas situaciones que intoxican tu vida.  Lo primero que debes entender es ¿Qué tan responsable eres de la situación?. Si no lo eres, entender que aunque afectan tu vida, no lo puedes asumir como propio. Regularmente ocurre que te anticipas a hechos que nunca van a ocurrir.

Si se trata de personas, evitar círculos de conversación que terminen en los temas negativos rutinarios. Buscar temas que agraden a los dos y que aporten un mejor clima de conversación. Evita involucrarte en el negativismo de los demás. Puedes escuchar pero no hacer parte de él.

Cuando tengas un problema propio, lo primordial es el auto control. Así, podrás analizar detenidamente la situación y tomar decisiones al respecto. Recuerda que no todos los vas a lograr resolver. Que no tienes la capacidad para controlar todo y por tanto, debes asumir un nivel de frustración. Todos tenemos problemas y comparados los propios con los de otros, tal vez te darás cuenta que los tuyos pueden ser menores. Esfuérzate por mantener una actitud positiva.

No olvides compartir tus experiencias. Recuerda que serán de gran ayuda para alguno de nuestros lectores.

Nota: Este es un espacio para aportar a una vida sana, dentro de procesos de auto ayuda y de crecimiento personal para lograr un balance físico y mental.

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